martes, 20 de abril de 2010

Sin

Asesino, ignorante. ¡Deja de atacarme! Alejate, maldito.
Me hincas, me desalmas... ¡No quiero abrir los ojos!

¿Me oyes?

Los tengo cerrados y que los horizontes no se acerquen.
Así mi palpitar es como mi primer deseo.
La música y el arte, el odio romántico.
Lente teleobjetivo.
Pero...


¿Y el beso?

lunes, 5 de abril de 2010

Agenda

Lo material gira intermitentemente en este pesar de los años. No puedo interrumpir el padecer, no puedo exigir cordura. Si te alejas, lo perdiste... Y así pasa cuando nadie lo desea.
El karma es mi ficción, yo merezco el mal.
Mal de corazón.
Mal animal.
Mal insaciable.
La vergüenza no me asesina indiscriminadamente, sino que mis huesos bogan por aquellos andenes de adrenalina pura, silenciosa y ligera.
No te duele, no mata, ¡Arriba a los ojos!
Al parpadear el ungüento se invisibiliza.

martes, 9 de marzo de 2010

Ya no estamos en pascuas

La espalda siempre bien recta y, luego, dejar que me pinchen las vulgaridades de las calles. Primero que sí, luego que no, pero dijo que sí... Así que no. Si no le entienden a la primera, la mujer de masacre (en el lugar de corazón) se incendia en la ternura y desata la furia de la ignoracia. Duele, pero no mata.

Mis años más devotos se los debo a ella, mi corazón tortuoso también... Y este miedo, esta petrificante nación de azulejos. Le temo a la vida y le temo a la muerte, al padecer, al sentir placer, al gris pulmón que abarca el corazón de Manuel.

Estoy asustada.

Es por mí, corazón. Pues acá se enerva la vida y las raíces se suben al cielo. El trueno no te pedirá permiso y saldrá la sangre por tus ojos, pues el poder carcome y no deja a la razón encontrar un lugar en la fotografía. Y mi sufrimiento se hace inaudito.

miércoles, 3 de febrero de 2010

El regreso a cuadraditos

La inmensa, la de ego grande y comentarios enardecidos. Al lado de la insignificante, la conocedora del todos, de los diablos y los instrumentos. Esta frágil soledad que no se inmuta ante el transeúnte, ante la luz focal, ni el parpadear de tus pestañas (las lindas, claro).
Ni tu, ni tu renacer.
Pero sí la maliciosa garra de mi doble, de la rama caída que busca aquel ilustre uniforme incompleto.

La fantasía y el galope.
Color pastel con carnaval.
Fácil calor, pero sin soledad.
Amor provincial.
Mi corazón ya no se guarda, porque he regresado.

domingo, 13 de diciembre de 2009

Volviste: Rápido o despacito

Entumecidos se encuentran los jinetes del apocalipsis, cuando posas sobre mi ser. Es placer carnal doloroso y efímero tu sentir en los músculos y la pena me envuelve. Hubiese sido divertido, una mala mujer, la erótica, perversa y doliente.

Esa, yo.

Pero me haces regresar a esta realidad perdida, obsoleta. Infinita deficiencia de no haber aguantado en su ser millones de segundos más. Pues no lo conocí en el instante eterno, en la minuciosa claridad. En la repugnancia de mi pasado me encuentro y el camino se acelera al futuro regresivo.

Maldito! Maldito seas pensamiento bueno y concreto!
Las mil mariposas de mi epidermis están sitiendo sobre sus alas una redención...

lunes, 23 de noviembre de 2009

En la gran cama guinda

Los Lunes le prometo a la luna.
Yo ruego y no existo.
Mis promesas siempre somnolientas,
no configuran ni el futuro, ni lo lila, tan solo lo preciso